Jessica Sánchez y la lucha contra la anemia en Sullana, Piura

Jessica Sánchez no lo pensó dos veces cuando escuchó sobre un programa para combatir la anemia en un centro poblado cercano al suyo. Desde hace 3 años, el programa Combatiendo la Anemia en Cieneguillo llegó a su comunidad, Nueva Esperanza y ella es una de las dirigentes.

Este programa inició en el 2016 cuando el índice de anemia en la zona era preocupante: más del 60% de los niños de Cieneguillo Centro estaban anémicos. Actualmente, se ha logrado reducir esta cifra en un 30%.

“Se le enseña a la madre a alimentar mejor a sus niños, porque así esos niños en un futuro van a aprender más rápido. Si un niño tiene anemia en sus primeros 3 años, no va a poder desarrollar su inteligencia, y después es difícil recuperarse. Eso fue lo que le pasó a mi hijo”, explica Jessica.

Años atrás, cuando uno sus hijos, en ese entonces bebé, sufría de constantes diarreas, ella no entendía qué podía estar pasando. Lo llevaba a la posta y los doctores le daban antibióticos porque pensaban que se trataba de una infección estomacal. Sin embargo, lo que realmente sucedía era que su hijo era intolerante a la lactosa. Los lacteos le provocaba la diarrea y el niño se volvió anémico.

Jessica cuenta que su hijo tuvo muchos problemas durante su desarrollo y crecimiento. “No hablaba, no caminaba. Tuvo que tener terapias hasta los 7 años”. Ella sabe que si su hijo hubiera sido diagnosticado correctamente, desde un principio, muchos problemas se hubieran evitado.

Por este motivo, hoy Jessica se encarga de difundir toda esa información que en su momento no tuvo. Ayudar a las madres de su comunidad a prevenir que la anemia ataque a sus hijos es su trabajo y vocación. Jessica las acompaña a la posta para pedir los suplementos para sus niños, sobre todo, a aquellas madres que trabajan durante el día, porque en varias ocasiones, las postas de la zona no quieren cumplir el horario completo de atención.

Agrega que además de beneficiar a los niños directamente, también tiene un impacto positivo en las madres. Se les enseña sobre el valor nutricional y las herramientas que pueden usar para preparar platos altos en hierro.

Además, gracias a las sesiones de capacitación y a las ferias que realiza el proyecto, han aprendido mucho sobre nutrición e intercambian recetas para cocinar. “Las señoras ya saben cómo deben alimentar a sus hijos. Ya no usan pollo, usan sangrecita. Antes mataban a sus animales y botaban la sangrecita. Ahora ya no.”

Jessica comprende las graves consecuencias de esta enfermedad y por eso invierte todo su esfuerzo y dedicación a luchar por esta causa: “Todo lo que hará bien a mi comunidad, yo estaré ahí. En especial para los niños, que serán el futuro de este pueblo.”

Historia: Paulina Gómez – CARE Perú / Fotos: Paula Ramos Seminario / Entrevista: Paula Ramos Seminario