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MARTHA SOSA: ARTESANA PIURANA LUCHA POR EL EMPODERAMIENTO DE LAS MUJERES EN SU COMUNIDAD

 

La empresaria, madre y abuela lidera asociación de más de 300 artesanas en Catacaos. Sueña con brindar seguridad económica a toda su comunidad, a través de su arte.

A 10 minutos de Catacaos, existe una comunidad reconocida por sus técnicas ancestrales en el tejido de paja toquilla: el Centro Poblado de Pedregal Grande. En el 2017, fue una de las zonas más perjudicadas por el Niño Costero: sus pobladores se enfrentaron a la pérdida casi total de sus medios de vida.

Hoy, casi dos años después, las artesanas han demostrado ser las principales artífices de la reconstrucción económica de la comunidad. Entre ellas, hay un nombre que todos conocen: María Marta Sosa Villegas; quién actualmente lidera una asociación conformada por más de 300 mujeres productoras.

“Yo he hecho que la gente conozca nuestra artesanía, toda la tradición de nuestros antepasados, que antes no se sabía valorar” comenta Marta. Su trabajo en paja toquilla ha sido reconocido a nivel internacional: ha participado en ferias a Ecuador y a Estados Unidos; y actualmente mantiene vínculos con clientes extranjeros para la difusión de productos locales.

Marta nació en Pedregal Grande, y reside ahí con toda su familia. Sus hijas, Leydi y Julissa, son su soporte principal; ayudándola con la creación de nuevos diseños. “Ella ya deberían estar formando una empresa. Es importante que formalicen.” Además de ayudar a su madre, ambas son estudiantes: de economía y derecho.

Sus hijas no son las únicas que Marta busca empoderar. Desde el 2016, CARE Peru implementó en Piura “Mujeres en la empresa”, programa que busca la educación financiera y empresarial de artesanas. Sumando su ímpetu a las capacitaciones recibidas, Marta lideró la formación de la Asociación de Mujeres Artesanas de Pedregal Grande. “Es muy importante que las artesanas formen asociaciones; a través de estas pueden capacitarse y apoyarse para acceder a más mercados, nacionales e internacionales”. Siempre está pronta a aconsejar a cualquier joven emprendedora que necesite guía.

Marta reconoce que el camino es difícil, y que para las mujeres siguen existiendo muchas barreras. “Hay muchas cosas que tratan que una no avance, pero una como mujer no debe menospreciarse, ni sentirse débil. Nosotras ponemos más fuerza, más inteligencia, y podemos salir adelante. No miramos atrás, solo miramos hacia adelante.”

La empresaria está convencida de que queda mucho por recorrer. Primero, quiere formalizar su nombre como una marca. Y, segundo, quiere continuar impulsando el empoderamiento económico de todas “sus madres”, como ella las llama. “Quiero colocar una empresa en Piura. Ya estoy buscando un local, ahí voy a trasladar toda la maquinaria que ya tengo (…) Porque si es acá, el turista no puede venir cuando hay desastres. Allá no tendremos riesgos, tendremos un lugar seguro donde mis madres empiecen a trabajar”.

*Actualmente, Marta y las demás artesanas de su comunidad no solo forman parte de Mujeres en la Empresa, sino también de Conéctate, iniciativa que busca brindarles a las artesanas acceso al sistema financiero a través de la tecnología.

Martha