Mónica Arenas: un referente de constancia y buen trabajo en CARE Perú

Su inteligencia, eficacia y dedicación la trajeron desde Puno a Lima para convertirse en pieza clave de nuestra organización. Tras 19 años de trabajo, Mónica es hoy un referente para todo el equipo de CARE en Perú y para mujeres como ella, que luchan todos los días por alcanzar sus sueños.

Mónica nació en Mollendo, pero su corazón es puneño. Tras 35 años viviendo en Puno, asumió el reto de mudarse a Lima para trabajar en la oficina central de CARE Perú, vino embarazada de su única hija, segura de haber tomado la decisión correcta, la de seguir avanzando.

“Lo que más recuerdo de Puno es su paz y la capacidad que tenías de hacer varias cosas en el día”, comenta, mientras rememora su vida en el tranquilo Puno, después de haber estudiado cursos de programación y luego la carrera de contabilidad. “El curso de programación me sirvió mucho para mirar más allá de las cosas y entender desde donde venían”, comenta.

El camino de Mónica ha estado marcado por una palabra: convicción. Desde muy niña tuvo clara sus prioridades. “Si pudiera decirle algo a la niña que era, es que avance, que sea valiente y siga adelante” y así lo hizo. Pese a ser hija única de una madre soltera, jamás sintió carencia alguna, la criaron para ser fuerte y luchar por sus objetivos.

A los 27 años ingresó a CARE como asistente administrativa de uno de los proyectos más antiguos de CARE en Puno; el proyecto ALTURA, desde entonces ha pasado por 7 puestos en la organización. “Mi mayor logro profesional es haber llegado hasta aquí”, resalta. Ella sabe que para la mayoría de las mujeres en regiones es difícil ascender y más en una sola organización.

En el 2007, tras el terremoto que sacudió la región de Pisco e Ica, Mónica llegó a la oficina de CARE en Lima desde su querido Puno, para apoyar con los procesos administrativos. Pasó una temporada entre Lima y Puno, viviendo en un hotel, dedicada a su trabajo. Eventualmente le pidieron quedarse, en una nueva posición, y mudarse definitivamente.

En ese entonces ella planeaba ser mamá, ceñida a su plan de vida, se encontró en la encrucijada de dejar su casa y su familia para mudarse a una ciudad como Lima, lo que podía poner sus planes en espera. Decidida como ella sola, Mónica aceptó y se mudó mientras esperaba la llegada de su única hija. Juntas comenzaron una vida nueva.

Hoy, tras casi 19 años trabajando en CARE, Mónica Arenas es la Controller de CARE Perú, tiene a su cargo a los equipos de Contabilidad, Gestión Financiera de Proyectos y Tecnología de la Información; sumando en total de 13 personas. Su excelente trabajo ha permitido que los procesos de la organización mantengan altos estándares de calidad y transparencia.

En nuestro mes de aniversario, CARE Perú quiere reconocer a sus propias heroínas, como Mónica, mujeres que trabajan incansablemente para lograr sus sueños y contribuir a cumplir los sueños de los peruanos en situaciones vulnerables, en especial de las niñas y mujeres.