IMG_0656

Cocinar con leña es una de las prácticas más difundidas de las zonas rurales del país. Isabel Fernández, por ejemplo, vive con su familia en Chamisería, Huancayo, y hasta el año pasado cocinaba en una cocina tradicional a leña para sus 4 hijos que tenían desnutrición y anemia. Luego de una labor comunitaria; acompañada por el proyecto Yacu de CARE Perú y ZF Hilft, la familia de Isabel junto con otras 300 pudieron mejorar su calidad de alimentación a través del acceso a la tecnología de las cocinas mejoradas, además de aprender nuevas prácticas de higiene y nutrición.

Las cocinas mejoradas funcionan con un principio básico: el cierre del fogón con adobe y barro concentra el calor en las ollas; de esta forma se evitan las pérdidas de calor que ocurren en las cocinas tradicionales. Los gases desfogan de la casa a través de una chimenea que provoca el “tiro”, es decir, la circulación de gases calientes por las ollas y la succión de aire para avivar el fuego en el fogón. El proyecto Yacu brindó capacitaciones a las comunidades para el paso a paso de su construcción, y ellas aportaron los materiales y mano de obra para su elaboración. Bajo este proceso participativo, se ha logrado construir 149 cocinas mejoradas en las 12 comunidades participantes, a razón de 50 cocinas en Junín y 99 cocinas en Huancavelica. Con esto, cada familia que tiene una cocina mejorada en casa reduce los problemas respiratorios y oculares, evita la contaminación al interior de la vivienda con humos tóxicos, ceniza y hollín, reduce los problemas de salud en las mujeres, como dolores a la vejiga y a la columna, facilita las labores domésticas y mejora la higiene de la cocina y sus utensilios.

Mi hija menor de cuatro años siempre se enfermaba de afecciones respiratorias; siempre estaba enfermita. La enfermera de mi comunidad me visitó en mi casa y observó mi cocina donde preparo mis alimentos. Ella me recomendó que mi cocina debo mejorar porque el humo de la leña saturaba casa y no había forma para evacuar hacia afuera, pero no sabíamos cómo. Con el proyecto de CARE Perú, mi esposo y yo decidimos mejorar mi cocina y construir la letrina; ahora tengo cocina mejorada que evacúa el humo hacia afuera por la chimenea. Ahora mi hijita ya no se enferma y entiendo que el problema de la salud de mi hija era por el humo de la leña. Incluso ahora mi cocina ahorra bastante leña y preparo mi alimento rapidito. Estamos muy contentos”, cuenta Izabel Fernández Ramos (35 años), madre de familia de la comunidad de Chamisería, del distrito y provincia de Huancayo – departamento de Junín.

“Con el proyecto de CARE Perú, mi esposo y yo decidimos mejorar mi cocina y construir la letrina; ahora tengo cocina mejorada que evacúa el humo hacia afuera por la chimenea. Ahora mi hijita ya no se enferma y entiendo que el problema de la salud de mi hija era por el humo de la leña.”

La hija menor de Isabel, además de sus problemas respiratorios, tenía desnutrición. En general, la Región Junín presenta una tasa de desnutrición crónica infantil entre 10-19.9%, y en Huancavelica la cifra asciende al 50% de los niños y niñas menores de 05 años. En el caso de la anemia infantil, tanto la región Junín como Huancavelica presentan una alta tasa, en un rango de 50-59.9% entre los niños y niñas menores de 3 años. (ENDES 2017). Con estas cifras, el proyecto Yacu además incluye sesiones demostrativas de preparación de alimentos para mejorar el acceso y el uso de alimentos nutritivos mediante la plantación de huertos o la cría de animales útiles, consejería nutricional. Además, llevó a cabo la construcción de sistemas de agua potable y saneamiento rural dentro de las casas (instalación de contenedores de basura y letrinas ecológicas) para reducir las probabilidades de enfermedades, además de capacitaciones en  estrategia WASH para mejorar las situaciones críticas de higiene.

En paralelo, Yacu apostó por fortalecer las actividades económicas y mejorar los ingresos económicas de las madres de familia para poder mejorar su alimentación, asistencia técnica para la comercialización de los grupos empresariales. Con ellas se crearon 16 asociaciones de emprendimiento que hoy generan ingresos para sus familias en rubros como la crianza de cuyes, siembra de papa, etc.

Como resultado, en la población objetivo del proyecto la tasa de anemia bajó de 78.46% (evaluación inicial, 2017) a 38.36% (evaluación final, 2019) en el ámbito Huancavelica, en tanto que en el ámbito Junín bajó de 59.8% (evaluación inicial, 2017) a 48.3% (evaluación final, 2019). De esta forma, Yacu logró impactar positivamente en 252 niños y niñas menores de 5 años y 309 mujeres que hoy soy nuevas emprendedoras en las comunidades de Acopalca, Chamiseria, Vilcacoto, Paccha, Cochas Grande, Tres de Octubre, Curimaray, Ccarabamba, Pumaranra, Llipllina, Pucacruz y Santa Rosa.

IMG_0684

HAZ UNA
DONACIÓN
ver más Haz una donación
PONTE EN
CONTACTO
ver más Ponte en contacto
SUSCRÍBETE
Ir al formulario