Este proyecto piloto trabajó con un total de 157 familias de las cuales 81 familias organizadas insertadas a la cadena de cuyes del distrito de Tambillo en la Región Ayacucho; y 76 familias insertadas a la cadena productiva de arveja verde en grano en los distritos de Acobamba, Pomacocha, Caja y Marcas de la Región Huancavelica. Uno de los aspectos relevantes es que el 100% de productores y productoras insertadas en ambas cadenas cumplieron a cabalidad con sus compromisos crediticios, haciendo nula la tasa de morosidad.
El proyecto trabajó con seis componentes sinérgicos: selección de la cadena productiva; conformación de la Red de Apoyo; organización y fortalecimiento de la asociatividad; desarrollo de capacidades tecnológicas y asistencia; gestión de la comercialización y articulación al crédito. En conjunto los componentes y la articulación al micro crédito en especial, lograron resultados positivos y alentadores en cuanto al fortalecimiento de competencias y el empoderamiento de los participantes particularmente para acceder al crédito. En esta experiencia la totalidad de los productores pagaron el 100% de préstamo, como producto del incremento de su producción, productividad e incremento de sus volúmenes de ventas e ingresos familiares.
Resultados alcanzados
157 productores y productoras accedieron a crédito en el sistema financiero formal, el 56% mujeres y el 44% varones.
En Ayacucho se incrementó en más del 100% el volumen de comercialización de cuyes, de 2 500 a 7 200. El incremento de ventas por familia pasó de S/. .220 a S/. 1 041
En Huancavelica el incremento de ventas generado por el proyecto fue de S/.45 100, es decir el 39% respecto de la línea de base.
La identificación de los nudos críticos en las cadenas productivas de arveja-habas y cuyes mejorados, y la elaboración de perfiles de negocios sobre la base de estos productos ha permitido a las familias organizadas establecer acuerdos comerciales para su venta, contribuyendo a la sustentabilidad de estos procesos.
Se han elaborado planes de acción concertados enfocados a la competitividad de las cadenas productivas seleccionadas.
Se han desarrollado capacidades tecnológico – productivos en los aspectos de selección de reproductores/ semillas, técnicas de manejo pecuario y agronómico, manejo de post cosecha y estandarización de productos, gestión empresarial y comercialización.
En Huancavelica se brindó capacitación y asistencia técnica a 287 productores incorporados de 14 asociaciones, de los cuales 76 productores accedieron al crédito por un monto de US$ 100.
En Ayacucho se brindó capacitación y asistencia técnica a 135 productores incorporados en ocho organizaciones, de los cuales 81 accedieron a créditos de US$ 100.
EDYFICAR, tanto en el caso de la campaña agrícola de arveja como en la campaña planificada de producción de cuyes mejorados (9 meses), ha logrado recuperar el 100% de los créditos en los plazos establecidos con tasa de morosidad del 0%.
Se cuenta con los instrumentos metodológicos y la sistematización de la experiencia concluida, en proceso de edición para su posible publicación.
Lecciones aprendidas
El desarrollo de esta experiencia viene validando la importancia de la asociatividad entre pequeños productores y su inclusión en el crédito de la banca formal para mejorar la producción y su capacidad de negociación. Esto evidencia la rentabilidad positiva del producto que incide en la capacidad de devolución del crédito otorgado y en el desarrollo económico y social de las familias campesinas en extrema pobreza.
Ayacucho, los productores de cuyes han adoptado fácilmente la tecnología, y la réplica de esta tecnología se viene extendiendo en gran parte de la región.
La implementación de este modelo de créditos, ha sido relevante para el emprendimiento de la actividad económica, por cuanto ha sido posible solucionar el acceso al crédito de familias pobres que no cumplían con los requisitos y exigencias de la banca regulada.
El soporte técnico temporal ha sido clave, lo cual ha generado confianza en los productores implicados tanto en el desarrollo del proceso productivo y su comercialización.
El trabajo en forma asociada, que implica la formación de una red de apoyo interinstitucional, ha permitido el acceso competitivo de los productores al mercado, generando sinergias y menores costos de transacción entre las organizaciones de apoyo. También posibilita fortalecer la cadena productiva.
En el caso de la cadena de cuyes el porcentaje de de participación de mujeres fue del orden del 55,6%. Las mujeres han demostrado ser muy buenas administradoras de la economía familiar y haber tenido un buen nivel de responsabilidad frente a los créditos asumidos en cuanto a la puntualidad del pago, y la predisposición a los pagos anticipados.
