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Julio 2004 – Agosto 2008 |
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US $ 1 130 600 |
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5 500 familias |
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Apurímac, Cusco, Madre de Dios y Puno. 15 provincias y 38 distritos. |
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Municipalidades, ONG, gobiernos regionales, FONCODES, MINCETUR, Cámara de Comercio, Relaciones Exteriores. |
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Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional - USAID |
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La inseguridad alimentaria en el Perú es fundamentalmente un tema de pobreza, concentrada en las áreas rurales de la Sierra y la Selva, representando una causa principal la baja productividad de la mano de obra, debido al limitado que enfrenta la población a los mercados y servicios públicos. Esta situación fue identificada en el “Estudio sobre Seguridad Alimentaria en el Perú” (1994).
CARE Perú y USAID emprendieron el Proyecto de Reducción y Alivio a la Pobreza – PRA, con la finalidad de contribuir en la generación de empleo e ingresos sostenibles en zonas pobres de los corredores Cusco, Puno, Apurímac y Madre de Dios. La estrategia promueve el vínculo de las empresas privadas compradoras con la capacidad de oferta de la región, en condiciones de competitividad y rentabilidad entre las partes, para promover la articulación de los mercados intermedios y la organización de la oferta, así como la sinergia entre las instituciones privadas y públicas a nivel regional y nacional.
A través de convenios institucionales con SOLARIS, PRODECO, ASODECO y CCAIJO se vienen desarrollando proyectos, con la participación de las familias campesinas, para la promoción del negocio de alcachofa, menestras y kiwicha. El Centro de Servicios Económicos de Cusco es el encargado de identificar un mercado seguro, a través de la detección y eliminación de obstáculos que enfrentan los agentes para el abastecimiento, y según el producto y el plan de negocios, contrata técnicos especializados para brindar asistencia técnica en campo, proceso, cosecha y post cosecha. Asimismo, contribuye en la elaboración de presupuestos participativos de municipios rurales y en el diseño de políticas regionales para algunos productos.
Los resultados obtenidos durante este proceso se traducen en el aumento de las ventas en US$ 6 560 653 generando 1 375 empleos para la población de zonas rurales de los corredores priorizados, con una inversión de US $ 81 273. Se ha incorporado al proceso de articulación al mercado competitivo, aspectos técnicos, organizacionales y empresariales, para generar dinamismo empresarial en los diferentes niveles de pobreza, además de profundizar en aspectos culturales que generen confianza y empoderamiento en la región.
La principal lección de esta experiencia consiste en incorporar al proceso de articulación a un mercado competitivo tanto aspectos técnicos como organizacionales y empresariales, donde el motor del dinamismo empresarial se basa en los diferentes niveles de pobreza y en aspectos culturales para generar confianza y el empoderamiento regional.
