La respuesta oportuna a las emergencias es esencial en la lucha contra la pobreza y la injusticia, pues el impacto del desastre es causa y consecuencia de ambas. CARE Perú se esfuerza permanentemente en analizar las causas subyacentes de la vulnerabilidad de las personas y trabaja para reducirlas. A través de la ayuda humanitaria, apoya a las personas a sobrellevar la crisis. Aplica enfoques de reducción del riesgo frente a los desastres para apoyar los procesos de rehabilitación y reconstrucción post crisis, fortaleciendo capacidades de resiliencia y respuesta local en la población afectada. Actúa sobre la preparación y prevención de las emergencias en su programación e incorpora el concepto de reconstruir mejor en la post-emergencia para que las familias afectadas accedan a mejores servicios básicos, a viviendas seguras y saludables; así como a medios de vida que les permitan mayor seguridad alimentaria y mejores ingresos. Por mandato de CARE, la respuesta a una emergencia debe satisfacer las necesidades básicas de la población afectada, sobretodo en los lugares más pobres y necesitados, respetando los principios humanitarios y estándares internacionales que reconocen el derecho a la dignidad de las personas afectadas por una crisis o emergencia; el código de conducta de la Federación Internacional de la Cruz y Media Luna Roja y las normas del Proyecto Esfera. Desarrolla además iniciativas y sistemas de rendición de cuentas en el marco de su membresía en la Asociación Internacional de Responsabilidad Humanitaria – HAP.
Impactos y logros más significativos 2007-2008
Se dio respuesta inmediata a la ayuda humanitaria para las familias afectadas por el sismo de 2007, lo cual ha beneficiado a 12 019 familias con ayuda humanitaria: bidones de agua, alimentos envasados, frazadas, carpas unipersonales y familiares, medicamentos, féretros, linternas, velas, herramientas, escobas, jabones, ollas, platos, cucharas entre otros insumos.
Más de 13 000 familias de las zonas más afectadas por el sismo de agosto 2007 han recibido información y orientación sobre construcción de viviendas sismorresistentes en adobe reforzado y quincha mejorada, además de temas de gestión y mantenimiento, a través de medios de comunicación radial, televisivo y otros medios alternativas en Chincha.
Más de 2 055 familias han sido capacitadas en aspectos estructurales de la construcción de viviendas sismorresistentes y aspectos no estructurales de mitigación de riesgos en el marco de la reconstrucción por el sismo.
Se instalaron 78 aulas temporales en Chincha y Cañete.
Se han rehabilitado cuatro sistemas de agua potable promoviendo el fortalecimiento de las JASS y las buenas prácticas sanitarias, sobretodo de lavado de manos con jabón.
Se han rehabilitado 6,65 Km. de canales de riego.
Se encuentran en proceso de construcción con participación de las familias afectadas, 200 viviendas sismorresistentes en adobe y quincha en Chincha y Huaytará.
Se han reparado 100 viviendas que fueran dañadas por el sismo.