Este proyecto forma parte de una estrategia global de incidencia política y de transferencia tecnológica para la reconstrucción de las viviendas rurales afectadas por el sismo del 15 de agosto de 2007. Es compartida además por ONG, agencias de cooperación y universidades. Como paso previo en el tema tecnológico se financió un programa de capacitación PUCP-CARE de 100 técnicos de las zonas afectadas, realizado en diciembre de 2007 y la aprobación, por parte del MVCS de la tecnología de adobe reforzado en marzo de 2008.
El Proyecto desarrolló capacidades para la reconstrucción de viviendas sismorresistentes en adobe reforzado con geomalla, mediante la provisión de información, capacitación y asistencia técnica a las autoridades, instituciones gubernamentales y las familias para la reconstrucción de las viviendas rurales de Chincha, utilizando la tecnología desarrollada por la PUCP.
El proyecto utiliza estrategias de desarrollo de capacidades, incidencia política para el otorgamiento de la subvención del Gobierno, la aprobación de la norma de viviendas rurales, la comunicación, orientada a sensibilizar a la población y autoridades, la construcción de viviendas modelo piloto y el trabajo en asocio. Ha suscrito acuerdos y convenios con los principales socios y aliados.
Resultados alcanzados
13 000 familias informadas sobre construcción de viviendas sismorresistentes, a través de la radio y televisión locales y otros medios alternativos.
1 500 familias capacitadas en aspectos estructurales de la construcción de viviendas sismorresistente y aspectos no estructurales de mitigación de riesgos.
150 viviendas de adobe y quincha en proceso de construcción.
180 técnicos de construcción han recibido capacitación teórica en adobe reforzado o quincha mejorada.
7 000 ejemplares de material educativo e informativo (afiches, folletos, cartillas) han sido difundidos entre la población objetivo.
Material informativo tales como spots y cuñas radiales han sido difundido en los medios locales radiales y televisivos.
El proyecto está trabajando en forma asociada con institutos tecnológicos para capacitar a los técnicos de construcción, junto con la Cruz Roja Peruana en el tema de reducción de riesgos y con el BANMAT en la ejecución de un programa piloto para vivienda rural. El proyecto ha iniciado un diálogo productivo y se espera contribuir en la formulación de lineamientos de política de vivienda para el sector rural, basados en los resultados obtenidos en el Programa Piloto de Vivienda Rural que ejecuta el BANMAT.
Lecciones aprendidas
Es necesario trabajar cercanamente con los funcionarios de obras de la municipalidad y capacitarlos para asegurar que el expediente técnico pueda institucionalizarse como un modelo de vivienda segura para las familias, lo cual no estuvo contemplado en la implementación de proyecto.
Un control de la calidad que considere la supervisión y una mayor rigurosidad en el seguimiento de la capacitación, garantiza el manejo adecuado de la tecnología, más aún si ésta es innovadora.
Cuando se trata de poblaciones amplias deben desarrollarse estrategias de capacitación en cascada con grupos pequeños para completar con mayor rapidez el proceso de capacitación, y tener una relación más frecuente con la población.
Los materiales gráficos tienen que tener una utilidad práctica para que la población los use y deben ser visualmente atractivos con ilustraciones o dibujos para captar su atención e interés, sobretodo con poblaciones rurales.
El uso del teléfono para reclamos o pedidos de información en sectores rurales, aún cuando éste sea servicio gratuito, no es considerado un medio ideal, ya que la población percibe que no soluciona sus problemas.
