Esta iniciativa apunta a que la sociedad peruana maneje y solucione los conflictos entre los proyectos mineros y las poblaciones locales, permitiendo una relación armoniosa entre las actividades mineras y el desarrollo económico y social local, respetando los derechos ciudadanos y la protección del medio ambiente. Para ello, se considera el reforzamiento de capacidades del personal de las oficinas descentralizados de la Defensoría del Pueblo, para mejorar la calidad de su intervención y una mayor articulación entre los equipos.
En el año 2007, se ha incorporado al proyecto la oficina Defensorial de Cajamarca que presenta el mayor número de conflictos, debido a que se ubica en una zona en donde importantes sectores de la población rechazan la actividad minera.
Resultados alcanzados
Personal de la Defensoría del Pueblo en las oficinas de Apurímac, Cajamarca, Cusco, Lima y Piura han sido capacitados en temas de prevención de conflictos socioambientales mineros. El equipo ha tenido una dinámica labor en la protección de los derechos de los pobladores que pueden verse perjudicados por el desarrollo de las actividades mineras y en la supervisión del cumplimiento de las labores de las instituciones competentes en materia ambiental minera.
Se ha participado activamente en espacios de diálogo en algunos conflictos socio-ambientales relativos a intervenciones en los ámbitos de intervención, a partir de lo cual se han planteado propuestas de modificación al marco normativo vigente.
Lecciones aprendidas
Las mejoras económicas o el incremento en las exportaciones no necesariamente implica la disminución de conflictos socio-ambientales.
Los procesos de participación ciudadana y diálogo bien encaminados resultan fundamentales para la prevención de los conflictos.
