Una alimentación balanceada favorece el crecimiento óptimo de la niña, el niño y el adolescente en cada una de las etapas de su vida. Es importante que madres y padres de familia y/o cuidadores acompañen su desarrollo, orientados en su bienestar integral, tanto físico como emocional.

La cantidad de nutrientes que necesitan las niñas, niños y adolescentes variará en proporciones y cantidades según su edad, estado nutricional y nivel de actividad física. Durante la etapa escolar, se requiere de una buena alimentación ya que no solo aportará los nutrientes esenciales, sino que favorecerá un buen rendimiento académico. En este periodo, niñas y niños adoptan hábitos alimentarios que se consolidan en la adolescencia, contribuyendo además en la prevención de enfermedades tales como: anemia, obesidad, diabetes, caries, entre otras.

Según información del Instituto de Salud (INS) durante la etapa escolar, los requerimientos de energía promedio en niñas y niños de 6 a 11 años es de 1400 a 2000 kilocalorías y en la adolescencia oscila entre los 2000 a 2800 kilocalorías, de acuerdo con el nivel de actividad física.

Durante la pandemia, las y los escolares han tenido que reemplazar las clases presenciales por las virtuales, por lo que realizan todas sus actividades dentro del hogar, que en muchos casos ha acentuado una vida sedentaria. Por ese motivo, es importante, la formación y práctica de hábitos alimentarios saludables enfocados en el consumo de alimentos nutritivos y variados, que deben ir acompañados de la realización de actividad física sobre todo recreativa. Esto ayudará a reforzar el sistema inmunológico de las niñas, niños y adolescentes, reduciendo el riesgo de enfermedad por coronavirus.

Según recomendación del Ministerio de Salud (MINSA), la niña, el niño y el adolescente debe consumir diariamente alimentos que provienen de diferentes grupos, entre ellos se encuentran: cereales, frutas, verduras, lácteos, carnes, azúcares y grasas.

Por ello, debemos tener en cuenta:

  1. Consumir de 3 a 5 porciones de verduras y frutas frescas diariamente. El consumo de estos alimentos va a garantizar el aporte de vitaminas, minerales y fibra que necesitan las niñas, niños y adolescentes y que contribuyen a la prevención de enfermedades cardiovasculares como hipertensión arterial o diabetes.
  2. Moderar el consumo de alimentos ultra procesados como las gaseosas, golosinas, galletas dulces o salados, entre otros, por su alto contenido de azúcar y sal.
  3. Para estar hidratados es importante el consumo de 6 a 8 vasos de agua al día, ya sea como agua pura o jugos de fruta sin azúcar.
  4. Para mejorar nuestro estado de salud y adoptar un estilo de vida saludable es importante realizar actividad física por 30 minutos como: correr, caminar o practicar algún deporte. Hacer ejercicios va a ayudar a contribuir a la disminución de estrés, ansiedad y depresión (a los que estamos expuestos actualmente por la pandemia). Estas actividades, además, ayudan a mejorar nuestro sistema cardiorrespiratorio.

“Es importante incidir en una correcta alimentación de niñas, niños y adolescentes tanto en el hogar como en su centro de estudios. La creación de hábitos es primordial para mantener una buena salud y lograr un buen desarrollo físico y mental”. Eliana Palomino, Especialista en Nutrición de CARE Perú

En CARE Perú desarrollamos proyectos en diversas regiones del país enfocados en el aprendizaje oportuno de herramientas para alimentarse saludablemente. El proyecto Alimenta Su Fuerza, de CARE Perú, entrega junto al BCP una ración de comida nutritiva al día a personas vulnerables y/o con inseguridad alimentaria de la mano de las socias de cocina en cuatro comedores populares.

Auditados por
Ernst & Young

CARE Perú obtuvo el certificado de homologación por 3 años a solicitud de Compañía Minera Antamina en marzo de 2021