Escrito por: Dennis Amata, Manager de Información y Comunicaciones, CARE Filipinas. | Traducido por: Giorgia Donda, Voluntaria Profesional de CARE Perú.

“Todas las casas en mi comunidad fueron destruidas en un instante. Estuvimos a punto de perderlo todo’.

Esto es lo que Analita Garcela compartió cuando le preguntaron acerca de su experiencia cuando el tifón Haiyan arremetió contra el centro de Filipinas el 8 de Noviembre, 2013.

Portrait of Analita

Analita, 47, capitana del pueblo Cambucao en Tabon Tabon, Leyte – una de las comunidades mas afectadas en la región de Bisayas del Este.

A pesar de que han transcurrido dos años desde el tifón mas fuerte registrado en la historia, Analita dijo que la experiencia trágica es sin duda difícil de olvidar.

“Fue devastador, pero no tuvimos otra alternativa que seguir adelante. Las personas en mi comunidad trabajaron duro para recuperarse y debo decir que estamos en buen camino”, dijo Analita que también trabaja cultivando coco y arroz igual que su esposo.

CARE y su asociado local Asistencia y Cooperación para la Capacidad de Recuperación para la Comunidad y el Desarrollo (ACCORD) ha apoyado a Cambucao a través de la distribución de alimentos de emergencia, asistencia en la reparación de viviendas, apoyo financiero para restablecer los medios de subsistencia, capacitaciones en reducción del riesgo de desastres (RRD) y adaptación a cambios climáticos.

Debido que las Filipinas se ha convertido en uno de los países más propensos a los desastres naturales en el mundo, Analita, madre trabajadora de cinco, es consciente de las posibilidades de sufrir fuertes tifones en el futuro.

Después de Haiyan, Filipinas pasó por tifones relativamente fuertes como Hagupit y Koppu, que desafiaron nuevamente los esfuerzos de recuperación de las comunidades afectadas

“Lo bueno es que hemos sido capaces de reconstruir y reparar nuestras casas dañadas a través del apoyo de CARE. Nos enseñaron como aplicar el ‘Reconstrúyelo mejor’, técnicas que definitivamente mejoraron la calidad y durabilidad de nuestras casas”, agregó.

Analita cuenta que todas las casas que reconstruyeron y repararon fueron capaces de soportar los fuertes vientos y lluvias que los tifones destructivos trajeron consigo.

Después de la reparación de viviendas y el apoyo para la recuperación de medios de subsistencia, CARE y ACCORD implementaron una capacitación en reducción del riesgo de desastres en las comunidades afectadas. CARE también llevó a cabo una serie de capacitaciones y simulacros de RRD en Cambucao con la participación de todos los miembros de la comunidad para incrementar su capacidad de preparación y respuesta a los desastres naturales y situaciones de emergencia.

Analita doing the briefing during their community drill

Analita capacitando a los vecinos de su comunidad durante el simulacro.

“Todos en mi comunidad participaron, desde el más joven al más anciano. Ellos notaron la relevancia e importancia y la misma gente quiso estar bien preparada para próximos desastres”, agregó.

CARE realizó orientaciones acerca de la reducción del riesgo de desastres y ayudó a miembros de la comunidad a crear lo siguiente para su propio pueblo:

  • Mapa de amenazas – para identificar áreas y recursos en riesgo ante amenazas climáticas.
  • Calendario estacional – para analizar los cambios en las actividades de temporada y entender los medios de subsistencia y estrategias de afrontamiento.
  • Línea de tiempo histórica – para hacer que la gente sea consiente de las tendencias y cambios con el pasar del tiempo.
  • Matriz de vulnerabilidad – para determinar qué recursos de subsistencia son los más vulnerables.

Analita contó que CARE y ACCORD también los apoyaron a preparar un plan de contingencia para el pueblo, que simultáneamente los ayudó a llenar los vacíos en su preparación para los desastres.

Después de las capacitaciones, CARE y ACCORD iniciaron un simulacro comunal en el pueblo. Las personas simularon un escenario donde debían responder ante un tifón de similar magnitud al Haiyan en su pueblo.

“Todos participaron en el simulacro y noté que las personas se tomaron en serio su papel. A pesar de que era solo una simulación, actuaron como si estuviera sucediendo de verdad. Fueron a las áreas designadas, portaron sus pertenecías de valor con ellos, llevaban impermeables y botas, y hasta rescataron a los que necesitaban ayuda, como a los ancianos atrapados”.

Rescuers help an unconscious old woman during the drill

Rescatistas auxilian a una mujer durante el simulacro

Analita, una mujer líder y franca, cree en la esencia de la creación de capacidades. Debido a que el pueblo cuenta con fondos limitados asignados por el gobierno para la enfrentar desastres naturales, aumentando el conocimiento de las personas y mejorando su capacidad generaría definitivamente una diferencia.

“Si las personas saben cómo prepararse, adaptarse y responder, los daños y la cantidad de damnificados va a disminuir. Agradecemos a CARE por hacer frente a esta preocupación”, agregó.

Analita también vio la importancia de mantener el apoyo recibido por CARE, por lo que está muy agradecida acerca de la capacitación recibida sobre la agricultura sostenible.

“La mayoría de las personas aquí son productores de coco. Cuando Haiyan destruyó nuestra principal fuente de sustento, que es la plantación de coco, tuvimos que buscar recursos alternativos. Todos tenemos que comer y sobrevivir”, agregó.

Contó que aprendieron a plantar otras semillas viables, vegetales y arboles frutales que podrían brindarles ingresos para sostener a sus familias. La sostenibilidad es lo que ella le recuerda constantemente a su pueblo.

“Este año es mi último periodo como capitana del pueblo, pero mirando hacia atrás y al ver como mi comunidad fue capaz de recuperarse y empezar desde cero, me siento realizada”.

Analita dejará el cargo publico en el mes de junio, pero permanecerá como presidenta de la asociación de agricultores en su comunidad, que se ha asociado con CARE para el empoderamiento económico.

“Estamos muy contentos de que CARE todavía nos apoye, pero también sabemos que debemos poner de nuestra parte para sostener todas estas bendiciones que recibimos”, agregó.

“Podría decir que mi comunidad es ahora resistente a los desastres”.

Local officials and staff of CARE-ACCORD after the drill

Responsables en campo y personal de CARE y ACCORD durante el simulacro.

Children also participated in the drill copia

Niños y niñas que participaron en el simulacro.

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